Yo nunca seguí un camino, aún siendo un cordero con piel de lobo entre lobos con piel de cordero -porque sí... soy un cordero por mucho que no quiero que se enteren ellos-.
No sé bien si fui cordero del rebaño, lobo solitario o un simple pastor que quiso guiar a alguien. Sé que nunca estuve contento siendo lo que era y eso cambió. Cambió cuando te das cuenta de que puedes hacer feliz, ayudar y guiar a una persona que se siente perdida y es gratificante cuando sientes que le das sentido a tu vida de tal forma. Pero todo cambió... No quieren tu camino, no quieren que les ayudes, que estés ahí.
Joder.... Se me olvidó decir que hay personas que no valoran a personas.
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