miércoles, 13 de mayo de 2015

  Hay personas destinadas a seguir caminos y personas destinadas a ser caminos para otras persona. También es cierto que hay personas que prefieren quedarse paradas, no llegar a ningún sitio porque creen que ahorrarse el esfuerzo de andar es mejor que la recompensa que tendrán.
  Yo nunca seguí un camino, aún siendo un cordero con piel de lobo entre lobos con piel de cordero -porque sí... soy un cordero por mucho que no quiero que se enteren ellos-.
  No sé bien si fui cordero del rebaño, lobo solitario o un simple pastor que quiso guiar a alguien. Sé que nunca estuve contento siendo lo que era y eso cambió. Cambió cuando te das cuenta de que puedes hacer feliz, ayudar y guiar a una persona que se siente perdida y es gratificante cuando sientes que le das sentido a tu vida de tal forma. Pero todo cambió... No quieren tu camino, no quieren que les ayudes, que estés ahí.
Joder.... Se me olvidó decir que hay personas que no valoran a personas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario