Y llegas y subes... y me vienes a buscar aquí arriba, donde la imaginación me daba ganas para seguir contigo, me daba ganas de luchar... Llegas porque aunque yo también tenga mis fallos ya no te van a hacer daño -ni aparecerán más los que son imperdonables- y porque tus fallos me encantan y hacen que esté más pendiente de ti. Odio la monotonía, odio las conversaciones cortas y las caras largas... Las odio a mal y tú no me das eso, tú apareces y me das tus sonrisas, el volverme loco porque no sé cómo reaccionarás en cada momento o frase que te diga. Que sí, que antes era "yo..." y ahora somos "tú y yo" los que hacen nuestro nosotros silencioso que un día acabará en gritos.
Ahora son risas, locuras, besos, roces, abrazos, caricias, tus manos por mi cuello, mis manos por tu culo... Ya no paramos, ya no hay frenos. Que uno solo no puede tirar de esto, y yo luché mucho tiempo para que te dieses cuenta de lo que podíamos ser porque sabía que tú tenías ganas de tirar conmigo.
¿Y ahora qué somos? Somos luz, somos magia, somos esperanza, somos palabras por inventar...
Ahora solo quiero tocarte, abrazarte, besarte, rozarte, notarte conmigo y todo lo que sea nuestro arte particular porque confío en que puedes ser la historia más bonita que me pase, porque aquí dentro ya eres alguien, ya eres la que no va a desaparecer fácilmente de mente y corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario