Así es la vida.
Te fuiste y me dejaste solo, bueno, solo no. Me dejaste con tus miradas fugaces a modo de despedida, con tus palabras que hacían que soñase y con más de una noche de esas que despertaban a la luna y hacían dormir a los demonios. Y tú, te quedaste con todo lo mío... Con mis sonrisas que salían solo para ti, con mi corazón que latía cuando te acercabas, con algún que otro suspiro y hasta con la almohada donde te soñaba cada vez que dormía, pero así es la vida, ¿no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario