Y así es, ¿por qué iba a gustarme a mí que una persona me diga que le encanto? ¿acaso no soy yo a la persona a la cual no encanto?
¿Cómo me iba a gustar yo mismo conociéndome tanto? Como las monedas todos tenemos dos caras (algunos incluso más...) y es ahí donde fallamos, personas que dicen que le encanto cuando no han visto ni una cuarte parte de una cara de mí (porque no quisieron ver más)... Ilógico todo, como esas personas a las cuales les caes mal sin conocerte tampoco.
Y es que es así eh... yo sé cuanto daño he hecho cuando he estado dolido y sé cuanto daño me hicieron para yo hacer daño -y no deber hacerlo- Es por eso que me odio, por ser capaz de hacer daño, por haber llegado al punto de follarme a la primera que ha pasado por delante y por darle los besos que un día quise dar a la persona indicada a otras que se me cruzan un sábado de madrugada.
Ahora decidme... ¿me merezco lo que me pasa o me pasa todo porque es lo que me merezco?
Pero joder... de dónde salen tantas preguntas, si estoy en la playa tirado y el folio sigue en blanco.

No hay comentarios:
Publicar un comentario