A los 10 años la ilusión aún es más fuerte que cuando nació, todos están pendiente de que no le pase nada, de que crezca fuerte y sana... empiezan a vivir para ella y no quieren dejar de darle cariño.
A los 20 años todo marcha genial, empieza la mejor etapa... todo es felicidad y risas, empiezan las salidas juntos, las sonrisas de pasada y las miradas de cerca, los besos en el portal y las palabras que llegan dentro.
A los 40 años empiezas a darte cuenta de que tienes que convivir con más cosas, que no puedes estar pendiente siempre de ella, que la quieres sí... pero que siempre ya no es como antes y que todos los días no te parece ese arcoiris que viste el primer día.
A los 60 años ya casi todo ha cambiado, las palabras en ella ya no son lo mismo, las miradas tampoco y menos aún las sonrisas, lo único que quieres es que vuelva a su juventud, que vuelva a tener esos veinte donde todo era perfecto, pero no puedes por mucho que lo intentas...
A los 80 años no puede más, intentas alargar su final pero no sabes que hacer... recuerdas sus mejores años y los echas de menos, no quieres que acabe así pero no te quedan soluciones... Al final siempre hay un final y muere.
Y así es como acaban las relaciones, así es como mueren, así es la vida...
P.D.: Perdón por escribir años donde quería decir días.
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