La vida sería mucho más fácil si todos hablásemos con el corazón, si todos dijésemos lo que pensamos sin miedo al qué dirán o qué pasará con nosotros en el futuro...
La vida sería mucho más fácil si todos hablásemos con razón, si todos dijésemos lo que sentimos sin el miedo a qué siente la otra persona o qué pasará con esa relación en el futuro...
Y es que cuando estoy a punto de dejarlo todo, de rendirme, de no volver a hablarte, de intentar olvidarte, de gritar al cielo que no quiero volver a verte... llegas tú... con tu mirada y cambias todos mis pensamientos para que lo único que haya en mi cabeza seas tú... Y me muero por saber de qué va todo esto de la vida, de saber de qué va lo que tengo que vivir contigo, de saberlo todo de ti, pero la mayoría de los días me entra la fría melancolía que me suele recordar que ya he dado mucho por ti y sin embargo, para ti, sigo siendo un desconocido... y lo peor es que este juego no tiene nada que ver con otros y creo que no estoy acostumbrado a participar en esto. Además, sé que no puedes corresponderme, que quizás ni siquiera yo me merezco esto y que el amor no sabe poner delante mía a la persona adecuada, me faltan señales para poder continuar, me siento fatal y eso no creo que lo puedas cambiar.
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